Las infecciones de orina son una afección que padece una gran parte de las mujeres en el planeta, son muy molestas y pueden llegar a suponer complicaciones, sobretodo en el embarazo, sobre el cual profundizaremos más adelante. Sus síntomas generales son la fuerte necesidad de orinar, la sensación de ardor al miccionar, el pequeño volumen de orina con olor fuerte y dolor pélvico. A pesar de esto, no solemos preguntarnos qué las origina, qué repercusiones tienen para la salud o cómo podemos evitarlas. Además, hoy en día parece necesario ahondar en este tema si prestamos atención al aumento en investigación y conocimientos acerca del desbalance en la microbiota y la salud reproductiva.

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Las infecciones urinarias se pueden localizar en cualquier parte del aparato urinario y se deben, principalmente, a la presencia de microorganismos que provocan una infección. Aunque esta pueda darse tanto en adultos como en niños, su prevalencia es mucho mayor en mujeres adultas.

Los agentes etiológicos responsables de estas infecciones urinarias, en la mayoría de los casos, pertenecen a la propia microbiota del paciente, fundamentalmente a la microbiota intestinal. En ella, Escherichia coli, Klebsiella spp., Pseudomonas spp. y Proteus mirabilis son los más frecuentes y los principales responsables de las infecciones.

En general, estas infecciones se tratan con antibióticos de amplio espectro, sin embargo, en muchas ocasiones se vuelven recurrentes, por lo que es más apropiado conocer cuáles son los factores de predisposición más relevantes que hacen que estas infecciones aparezcan reiteradamente. Entre los más importantes se encuentran:

  • La incorrecta higiene intima tras mantener relaciones sexuales.
  • Actividad sexual elevada.
  • Sistema inmunitario alterado o deprimido. Esto puede darse debido a alguna enfermedad como la diabetes u otras asociadas.
  • Medio ambiente. Los baños y lavabos públicos son fuentes de contaminación bacteriana.
  • La disminución de estrógeno provoca cambios en las vías urinarias, que se vuelven más vulnerables a la infección.

Y, ¿cómo podemos reducir las probabilidades de contraer este tipo de infecciones?:

  • Orinar después de mantener relaciones sexuales
  • Higiene íntima adecuada con un jabón de pH neutro (debe ser una higiene poco agresiva) y, en especial, tras mantener relaciones sexuales. Debe darse desde la región genital hasta la anal.
  • Buena hidratación. Beber abundante líquido para favorecer la formación de orina.
  • Evitar humedad en la zona pélvica.

Además de las complicaciones que trae consigo la infección urinaria, hay que extremar la precaución cuando existe un embarazo, ya que durante este periodo se producen cambios en el tracto urinario que predisponen a las mujeres a la infección.

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También ocurre en el período posparto, en el cual los cambios en la sensibilidad de la vejiga y la sobredistensión de la misma pueden predisponer a la infección.

El fundamento de extremar la precaución cuando existe un embarazo se debe a que numerosos estudios confirman la relación que existe entre la infección de orina en el embarazo y el nacimiento de bebés prematuros y de bajo peso. Además de esto, las embarazadas con infección urinaria asintomática tienen un gran riesgo de tener pielonefritis (la infección llega a la uretra y riñones) tras el embarazo (~40%), hecho que aumenta la frecuencia de nacimiento de bebés prematuros y puede dar lugar a serias complicaciones obstétricas.

Debido al riesgo potencial para la madre y el feto, la detección y el tratamiento efectivo de las infecciones urinarias sigue siendo un problema clínico importante y por lo tanto, es esencial conocer los medios de prevención y acudir al médico para evitar posibles complicaciones. En Pronacera somos conocedores de todas estas complicaciones que pueden surgir, por lo que disponemos del Test MiTiME. Este estudia mediante una única prueba el desbalance de la microbiota vaginal y el estado inmunológico de las mucosas. De este modo, ayuda a identificar concretamente de donde provienen los síntomas de los pacientes con inflamación intestinal, vaginosis o candidiasis recurrentes, dando soluciones personalizadas a cada caso.

Antonio Ballesteros

 

Fuentes

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29402148

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/urinary-tract-infection/symptoms-causes/syc-20353447