Enfermedades raras como el síndrome de Williams Beuren podrían mejorar gracias a compuestos encontrados en el té verde.

Cada vez estamos más cerca de comenzar a utilizar los alimentos como tratamientos para ciertos síntomas y dolencias, disminuyendo de esta manera el consumo de diversos fármacos.

Un grupo de investigadores de la Universidad Pompeu Fabra y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras, ha descubierto la posible utilidad de un compuesto del té verde, el epigalocatequina-3-galato (EGCG).
El EGCG, catequina más importante de este té, parece que tiene efectos beneficiosos en una de las enfermedades raras con mayor afectación a nivel cardiaco, el síndrome de Williams Beuren (WBS).

La Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) incluye el WBS en este grupo debido a que su prevalencia es de 1 de cada 7.500 personas aproximadamente. Dicho síndrome presenta, como consecuencia de alteraciones genéticas en el cromosoma número 7, alteraciones cognitivas, así como cardiacas. Éstas últimas son las que generan mayor preocupación ya que son consideradas de mayor gravedad.

Victoria Campuzano, responsable del proyecto, afirma en el estudio publicado en la revista PLOS ONE, que en ratones modelo que presentaban WBS, se podía apreciar cierta mejoría tras el tratamiento con extractos de té verde.

Se necesitan más estudios para poder tener conclusiones más sólidas pero parece que en un futuro próximo, el té verde o extractos del mismo podrían considerarse como terapia para esta enfermedad gracias a su acción antioxidante.

 

Redactado por: Lucía López Gálvez

Fuente: https://goo.gl/iXgKv2