¿Tener un hijo por cesárea aumenta el riesgo de que padezca enfermedades del sistema inmune

Cada vez resulta más evidente la importancia que tiene en nuestra salud la microbiota, en especial la intestinal. ¿Pero qué es la microbiota? La microbiota es el conjunto de microorganismos que viven en nuestro cuerpo en simbiosis con nosotros. Es muy importante para una gran cantidad de procesos que tiene lugar en nuestro cuerpo, como la digestión en el caso de la microbiota intestinal, o la receptividad endometrial en la reproducción en el caso de la microbiota de la cavidad uterina. También es crítica en el desarrollo del sistema inmune y del cerebro, entre otros. Pero ¿cómo y cuándo se forma esta microbiota intestinal?

Los partos por cesárea son cada vez más frecuentes: una de cada cinco mujeres en el mundo tiene a su hijo de esta manera, mientras que la cifra aumenta en países desarrollados, llegando una de cada tres mujeres en EEUU y rozando el 45% de los nacimientos en Latinoamérica. Conforme se ha elevado el número de partos por cesárea se ha observado que parece haber una correlación directa entre nacer mediante este procedimiento y el riesgo de que los niños así nacidos desarrollen ciertas enfermedades no transmisibles, especialmente aquellas relacionadas con el sistema inmune, como asma, alergias, enfermedades atópicas, obesidad, diabetes mellitus o la enfermedad inflamatoria intestinal.

microbiota intestinalCon estos datos parece obvia la relación: es un hecho que la microbiota intestinal es crucial en el desarrollo del sistema inmune de los niños, ¿y cuál es la diferencia entre un niño nacido por cesárea de uno que no? El paso por la vagina y con ello la impregnación con la microbiota vaginal de la madre. O quizás no sea la única diferencia.

Se comprobó que en los primeros días tras el nacimiento no hay apenas diferencia entre la microbiota intestinal de un niño nacido por cesárea y uno nacido naturalmente. Sin embargo, parece que tras unas semanas se comienzan a ver diferencias entre la microbiota de los dos grupos. Los nacidos por cesárea parecen tener una microbiota intestinal más parecida a la existente en la piel de la madre que a la microbiota vaginal, lo que sugeriría la adquisición de la microbiota después del nacimiento. Estas diferencias en la microbiota de los niños nacidos por cesárea comienzan a desaparecer con el destete, pero tan solo esos meses de alteración podría reflejarse a lo largo de su vida con la aparición de enfermedades.

recien nacidoSi todo parece tan claro, ¿cuál es la pega? Pues que es posible que nacer sin tener contacto con el flujo vaginal y tener una microbiota alterada sea una correlación espuria, es decir, que una aparenta ser consecuencia de la otra, pero en realidad no lo es.

  1. Stinson et al. sugieren en su revisión los siguientes factores que alterarían la microbiota de los nacidos por cesárea y que no tienen que ver con el contacto con el flujo vaginal:
  • Antibióticos: a las madres que se someten a cesárea se les administran antibióticos, en muchos países previamente a la operación, por lo que podrían afectar al niño. Estos antibióticos alteran la diversidad bacteriana en el neonato, cambios que coinciden parcialmente con los observados en la microbiota de los niños meses después del nacimiento por cesárea.
  • Lactancia: se ha demostrado que la lactancia materna ayuda a desarrollar el sistema inmune del niño mediante las bacterias presentes en la leche materna. Sin embargo, las mujeres que tienen a su hijo por cesárea tienen más riesgo de padecer problemas de lactancia, como un retraso en su aparición. Por lo tanto, esto afectaría al desarrollo de la microbiota del recién nacido.
  • Parto: no todas las cesáreas se realizan en el parto, ya que puede efectuarse antes de que la mujer esté preparada para el parto natural, por lo que dependiendo de esto el ambiente bioquímico del niño será distinto. Además, “romper aguas” implica poner en contacto al niño con bacterias de la vagina, por lo que en una cesárea en el parto estarían expuestos a estas bacterias.
  • Obesidad: que la madre padezca obesidad es un factor decisivo para realizar una cesárea. La obesidad altera la microbiota intestinal, así como la microbiota de la leche materna, lo que podría influir en la microbiota del recién nacido.
  • Nacimientos prematuros: muchos de los niños nacidos por cesárea son prematuros. Estos niños tienen diferencias en la microbiota, así como en el sistema inmune. También son alimentados y tratados de manera diferente tras el nacimiento por su condición delicada, además de ser tratados con antibióticos.
  • Diferencias individuales: cada persona tiene una microbiota distinta, por lo que los estudios deberían controlar muchísimas variables del estilo de vida de cada persona para descartar una correlación casual.

Por todo esto, puede que el tener una microbiota alterada no se deba a no tener contacto con la microbiota vaginal si no a una mezcla de todos estos factores que pueden hacer diferente a un niño nacido por cesárea.

Debido a la importancia de la alteración en la microbiota Dominguez-Bello y su equipo ideó lo que ellos llamaron “siembra vaginal”, una técnica que consiste en impregnar al recién nacido por cesárea con la microbiota vaginal de la madre mediante una gasa con flujo vaginal. Esta solución se volvió popular en muchos lugares. Sin embargo, organizaciones nacionales de ginecólogos de países como EEUU y Dinamarca no lo recomiendan ya que no está demostrada su utilidad y la exposición post-parto de estas bacterias al recién nacido podrían causarle enfermedades por la presencia de patógenos oportunistas.

A pesar de todo, no hay nada realmente claro con respecto a la impregnación con la microbiota vaginal. Parece ser que la microbiota de los niños nacidos por cesárea es diferente al de los nacidos naturalmente, y esto acarrea problemas de salud, pero no podemos afirmar que sea debido a no tener contacto con la microbiota vaginal de la madre. Sea cual sea el motivo, no se recomienda realizar la siembra vaginal al recién nacido por los riesgos reales de infección que conlleva frente a los posibles beneficios que le pueda aportar.

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Fuentes:

Stinson, L. F., Payne, M. S. & Keelan, J. A. A Critical Review of the Bacterial Baptism Hypothesis and the Impact of Cesarean Delivery on the Infant Microbiome. Front. Med. 5, 135 (2018).

https://edition.cnn.com/2018/10/11/health/c-section-rates-study-parenting-without-borders-intl/index.html

Alejandro Peralta García