¿Hay alguna asociación entre los niveles bajos de nesfatina-1 en suero y el síndrome de fibromialgia?

Introducción

El síndrome de Fibromialgia (FMS) es un síndrome complejo caracterizado por el dolor, síntoma que se acompaña comúnmente de fatiga, alteraciones del sueño, ansiedad, estrés y alteraciones disfuncionales, entre otros. Aunque la etiopatogénesis de la enfermedad aún se desconoce, muchas investigaciones apuntan a la predisposición genética, factores ambientales y alteraciones en la neuromodulación como causas importantes de su aparición y transcurso.

Más concretamente, se ha comprobado que las alteraciones del eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA), el sistema nervioso simpático y la señalización de algunas hormonas relacionadas con la inflamación y diferentes afecciones psicológicas como el cortisol y la hormona adrenocorticotrópica están alteradas en las pacientes de fibromialgia. En paralelo, en los últimos años se ha investigado activamente la función biológica de la nesfatina-1, una hormona con acción anorexígena, termorreguladora y moduladora del sueño que podría estar vinculada a la presencia de estrés y otras alteraciones psicológicas comúnmente asociadas al FMS. De hecho, algunos autores han demostrado que los pacientes de osteoartritis y artritis reumatoide, patologías comórbidas a la fibromialgia, tienen los niveles de esta hormona alterados en comparación con personas sanas. En este contexto, el presente trabajo pretende estudiar la relación entre los niveles de nefastina-1 y parámetros clínicos del FMS como la severidad del dolor, la actividad de la enfermedad, la fatiga, el estado emocional y la calidad del sueño.

Pacientes y métodos

En este estudio transversal participaron 46 mujeres (de 18 a 53 años) diagnosticadas de FMS según los criterios de 1990 del Colegio Americano de Reumatología y 46 mujeres con similar edad e Índice de Masa Corporal IMC) sin registros de FMS en su historia clínica. Así mismo, se excluyeron del estudio aquellas personas con otras enfermedades reumáticas, afecciones psicológicas severas, síndrome metabólico, diabetes mellitus, alteraciones cardiacas o metabólicas y aquellas bajo tratamiento psiquiátrico. Para el aislamiento del suero, se extrajeron muestras de sangre venosa en ayunas que fueron centrifugadas a 3000g durante 10 minutos y almacenadas a -40°C hasta la determinación de nesfatina-1, que tuvo lugar mediante un test ELISA. En paralelo a dicha determinación, las participantes rellenaron los cuestionarios clínicos de impacto de la fibromialgia (FIQ), determinación multidimensional de la fatiga (MAF), los inventarios de depresión y ansiedad de Beck (BDI y BAI), el índice de Pittsburgh de calidad del sueño (PSQI) y, por último, la escala visual analógica para la medición de la intensidad del dolor (VAS).

Resultados

Mientras que las características demográficas (edad, estatura, peso e IMC) de pacientes y mujeres sin FMS eran similares, los niveles de nesfatina-1 resultaron ser más bajos en los pacientes de FMS (p < 0.05) . Igualmente, las puntuaciones en los cuestionarios MAF, PSQI, BAI y BDI de las pacientes de FMS fueron notablemente superiores a aquellas obtenidas por las voluntarias sanas (p < 0.001). Con respecto a la correlación estadística entre los niveles de la hormona y las puntuaciones de los distintos cuestionarios, se encontró una débil correlación estadística positiva (r = 0.326; p < 0.05) entre la concentración de nesfatina-1 y la puntuación del cuestionario BAI. Sin embargo, al diferenciar entre las pacientes de FMS con y sin ansiedad, se observaron unos niveles mayores de la hormona en las primeras en comparación con las segundas (p < 0.05).

La visión de PRONACERA

No es de extrañar que un síndrome tan complejo como el de la fibromialgia haya sido vinculado a una lista tan extensa de alteraciones (metabólicas, hormonales, neuronales, etc.). Sin embargo, este curioso hallazgo sobre el papel que la nesfatina-1 podría tener en la patología abre un nuevo y prometedor campo de estudio que permitirá caracterizar la implicación real de la ansiedad, la termorregulación o el control del apetito y el sueño en las mujeres que padecen fibromialgia. No en vano, estos extremos ya se han estudiado en estudios previos, demostrando que no son tan efectivos en estas mujeres en comparación con aquellas que no padecen la enfermedad. En Pronacera llevamos años investigando la patología desde el punto de vista multifactorial, encabezando estudios relacionados, principalmente, con la nutrición (intervenciones, suplementaciones, etc.) y la biología celular (estrés oxidativo, alteraciones mitocondriales). De hecho, acabamos de iniciar un gran estudio de tres años de duración para caracterizar las diferencias existentes a nivel del proteoma plasmático y la microbiota intestinal entre más de 200 pacientes de FMS y voluntarias sanas. A través del mismo, en los próximos años seremos capaces de identificar claramente los procesos moleculares que están detrás del desarrollo de la patología, complementando así los recientes hallazgos sobre potenciales marcadores como el descrito en este trabajo.

                                                                                                                                                                                     Jorge Antolín Ramírez Tejero

 

TITULO ORIGINAL DEL TRABAJO

Is there any association between low level of serum nesfatin-1 and fibromyalgia syndrome?

TRADUCCIÓN DEL TÍTULO

¿Hay alguna asociación entre los niveles bajos de nesfatina-1 en suero y el síndrome de fibromialgia?

REVISTA DE PROCEDENCIA 

Archives of Rheumatology. Volume 36, Julio 2020

AUTORES

Birşen Bilgici, Yeşim Akyol, Yasemin Ulus, Sebati Sinan Ürkmez, Ömer Kuru

ENLACE AL ARTÍCULO

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8140860/