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El sistema inmunitario del bebé empieza en el intestino materno: clave de los AGCC

22 de junio de 2026 por
El sistema inmunitario del bebé empieza en el intestino materno: clave de los AGCC
Pronacera

Durante el embarazo, la microbiota intestinal materna desempeña un papel mucho más importante de lo que se pensaba hasta hace unos años. Hoy sabemos que los microorganismos intestinales no solo participan en la digestión de los alimentos, sino que también producen moléculas bioactivas capaces de influir en la salud de la madre y en el desarrollo del bebé.

Entre estas moléculas destacan los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) —acetato, propionato y butirato—, metabolitos generados por la fermentación de la fibra dietética por parte de la microbiota intestinal. Estos compuestos actúan como auténticos mensajeros biológicos que conectan la alimentación, la microbiota y el sistema inmunitario. 

¿Por qué son tan importantes los AGCC?

Los AGCC contribuyen a mantener la integridad de la barrera intestinal, favoreciendo la unión entre las células epiteliales y reduciendo el paso de compuestos potencialmente inflamatorios al torrente sanguíneo. Además, participan en la regulación de múltiples células inmunitarias, ayudando a mantener un equilibrio adecuado entre respuesta defensiva y tolerancia inmunológica.

Microbiota materno y desarrollo inmunitario fetal

Durante la gestación, el sistema inmunitario materno experimenta profundas adaptaciones para permitir el correcto desarrollo del feto. La evidencia científica sugiere que los metabolitos derivados de la microbiota, incluidos los AGCC, forman parte de la comunicación biológica entre madre y bebé y pueden contribuir a la programación inmunológica temprana. Diversos estudios indican que estos compuestos participan en la regulación de procesos inmunitarios y metabólicos fundamentales para el desarrollo fetal.

La alimentación también construye defensas

La producción de AGCC depende en gran medida de la calidad de la dieta. Un patrón alimentario rico en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales aporta las fibras fermentables necesarias para que la microbiota produzca estos metabolitos beneficiosos. Por ello, la nutrición materna no solo influye en la salud de la madre, sino también en el entorno biológico que acompañará al bebé desde las primeras etapas de su desarrollo.

Conocer la microbiota antes del embarazo: una oportunidad para actuar

La etapa preconcepcional representa una ventana de oportunidad para evaluar el estado de la microbiota intestinal e identificar posibles desequilibrios que puedan afectar la producción de metabolitos beneficiosos como los AGCC. Nuestro test de Microbioma Eba además de analizar AGCC permite obtener información personalizada para diseñar estrategias nutricionales dirigidas a optimizar la salud intestinal antes y durante la gestación.

Las defensas del bebé empiezan mucho antes del nacimiento. Cuidar la microbiota intestinal materna y favorecer la producción de ácidos grasos de cadena corta puede contribuir a crear un entorno inmunológico y metabólico más favorable para el desarrollo de una nueva vida.

Referencias:

  • Mann ER, Lam YK, Uhlig HH. Short-chain fatty acids: linking diet, the microbiome and immunity. Nature Reviews Immunology. 2024;24:577-595.
  • Koren O, Konnikova L, Brodin P, Mysorekar IU, Collado MC, et al. The maternal gut microbiome in pregnancy: implications for the developing immune system. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. 2024;21:35-45.
  • Macpherson AJ, Gomez de Agüero M, Ganal-Vonarburg SC. How nutrition and the maternal microbiota shape the neonatal immune system. Nature Reviews Immunology. 2017.
  • Ziętek M, Celewicz Z, Szczuko M. Short-Chain Fatty Acids, Maternal Microbiota and Metabolism in Pregnancy. Nutrients. 2021.
  • Faas MM, Smink AM. Shaping immunity: the influence of the maternal gut bacteria on fetal immune development. Seminars in Immunopathology. 2025.
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