Introducción

Al igual que el microbioma vaginal, el microbioma endometrial está dominado por el género bacteriano Lactobacillus. Se ha visto que las alteraciones en la composición del microbioma endometrial causan inflamación, llegando a afectar a la salud reproductiva, pudiendo provocar en última instancia partos prematuros y abortos espontáneos.

Un estudio de secuenciación masiva paralela del gen del ARN ribosómico (ARNr) 16S bacteriano mostró que un microbioma no dominando por Lactobacillus en el fluido endometrial de pacientes que se habían sometido a fecundación in vitro (FIV) se asoció con tasas significativamente más bajas de implantación (61% vs 23%), embarazo (71% vs 33%), y de nacidos vivos (59% vs 7%).

Sin embargo, estos resultados pueden variar en función del método empleado para la recogida de la muestra biológica del endometrio. El microbioma endometrial puede analizarse en base al fluido endometrial o al tejido endometrial. Es por ello que resulta interesante conocer la composición de ambos para tener una visión completa de la microbiota del endometrio con el objetivo de predecir las ratios de implantación y de embarazo.

Material y métodos

El estudio dirigido por el Dr. Yingyu Liu en la Universidad China de Hong Kong, participaron 25 mujeres las cuales habían presentado tres o más abortos espontáneos. Los criterios de inclusión fueron que las participantes fuesen no fumadoras, tuviesen entre 20 y 40 años de edad y presentasen ciclos menstruales normales, útero normal evaluado por ecografía e histerosalpingografía, y que no hubieran utilizado ninguna terapia hormonal con estrógenos, progestágenos o dispositivo anticonceptivo intrauterino en los 2 meses anteriores. Los criterios de exclusión fueron la presencia de hidrosálpinx; patologías uterinas como fibroma, pólipo endometrial o adherencias intrauterinas; y afecciones médicas como el lupus eritematoso sistémico.

Se realizó una prueba de orina con tira reactiva desde el día 9 del ciclo menstrual en adelante para identificar el aumento de la hormona luteinizante (LH) (ovulación), que se utilizó para medir con precisión el fluido endometrial y la muestra de biopsia 7 días después del pico de LH.

Para evitar la contaminación por el tracto genital inferior, se insertó un catéter ET de doble lumen en la cavidad uterina, sin tocar la punta del catéter con ninguna parte del tracto genital inferior. La vaina exterior del catéter se utilizó para ingresar al canal cervical hasta que alcanzó la unión entre el canal endocervical y la cavidad uterina. Para la recolección de fluido endometrial, se avanzó el catéter interno hacia la cavidad uterina. A través del catéter interno, se enjuagó la cavidad uterina con 1 ml de agua libre de ARNasa y ADNasa y se recogió la muestra de líquido endometrial del enjuague.

Después de recolectar fluido endometrial, se procedió a tomar biopsia de endometrio con el muestreador de biopsia endometrial Pipelle de Cornier. Se insertó en la cavidad uterina y se retiró el émbolo interno para generar una succión negativa y se recogió aproximadamente 1 mm de la capa superficial del tejido endometrial esponjoso a través del orificio ubicado cerca de la punta del muestreador.

Posteriormente, se extrajo el ADN genómico bacteriano tanto del fluido como del tejido endometrial y se realizó la secuenciación masiva paralela de la región V4 del gen de ARNr 16S. La región a secuenciar se amplificó usando un conjunto de cebadores indexados. Los amplicones se secuenciaron con el equipo MiSeq® Reagent Kit v2 (Illumina). Mediante softwares bioinformáticos, se normalizó cada número de lectura de cada taxón bacteriano antes de comparar su abundancia relativa entre las distintas muestras.

Resultados

No encontraron diferencias significativas entre la cantidad de ADN bacteriano que se extrajo tanto del tejido como del fluido endometrial, lo que difiere de otros estudios en los que la extracción de ADN bacteriano en tejido sinusal a partir de hisopos es mayor que a partir de una biopsia.

Por otra parte, el número de taxa identificados por cada 1.000 lecturas de secuenciación de muestras de fluidos fue significativamente menor que el de las muestras de tejido. Además, se demostró que la diversidad y la uniformidad de los taxa eran menores en las muestras de fluidos que en las muestras de tejidos endometriales.

Los investigadores detectaron trece taxa bacterianos que exclusivamente estaban presentes en las muestras de biopsia de endometrio, pero no en muestras de fluido endometrial. Solo 7 de los 10 taxa más abundantes en las muestras de biopsia de endometrio (Tabla 1) se encuentran en las muestras de fluido endometrial (Tabla 2).

Además, encontraron ocho taxa presentes en el fluido endometrial, pero no en el tejido endometrial. Por otra parte, también identificaron veintidós taxa diferencialmente abundantes entre muestras del fluido y tejido endometrial. Estos datos sugieren que las muestras de fluido endometrial podrían no reflejar completamente toda la microbiota endometrial.

Los datos obtenidos se clasificaron en dos grupos de taxa. El primer grupo comprende taxa detectados exclusivamente en la biopsia endometrial. Algunos ejemplos de taxa de este primer grupo son “Candidatus Aquiluna”, la familia Verrucomicrobiales, Pseudomonas, Brevundimonas, Exiguobacterium o Exiguobacterium. Estas bacterias del primer grupo pueden adherirse con tanta fuerza al endometrio que no se observan en el fluido endometrial. El segundo grupo de taxa comprende solo a aquellas bacterias que se encuentran exclusivamente en el fluido endometrial, las cuales no se adhieren al endometrio en cantidades detectables o existen esencialmente solo en el fluido. Algunos ejemplos de taxa del segundo grupo son: Lactobacillus jensenii / Lactobacillus fornicalis, Lactobacillus iners, Atopobium, Lactobacillus antri / Lactobacillus rumenti / Lactobacillus oris / Lactobacillus panis / Lactobacillus reuteri o la familia Microbacteriaceae. Una posible explicación de la diferencia en la presencia de taxa bacterianos entre el fluido endometrial y el tejido endometrial es que las bacterias presentes en la superficie del epitelio luminal son algo diferentes de las que residen más profundamente en el tejido endometrial, incluido el estroma.

Conclusiones

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto que la composición de la microbiota en el fluido endometrial no refleja completamente la representación de los microorganismos presentes en el tejido endometrial. La toma de muestras tanto de fluido endometrial como biopsia permiten una visión más completa de la colonización microbiana. Esta visión más completa de la microbiota del endometrio permitirá en futuras investigaciones relacionarla con la implantación embrionaria.

La visión de PRONACERA

Los resultados de estudio ponen de manifiesto que existen diferencias entre la evaluación de la microbiota a partir de fluido endometrial y la del tejido endometrial. Dado que dicha microbiota está relacionada con la implantación embrionaria y por ende, con las ratios de embarazo, desde Pronacera estudiamos la microbiota desde un punto de vista reproductivo con un abordaje tisular, mediante el test de Microbiota Reproductiva, con el objetivo de determinar y cuantificar aquellas especies candidatas de ser causantes de una disbiosis que dé lugar a una endometritis o a disbiosis que desencadenen en subfertilidad. Este test, junto al de Receptividad Endometrial y al estudio de Inmunología Endometrial, nos permite detectar alteraciones funcionales que puedan interferir en el embarazo, y con ello, aconsejar a las pacientes para que tengan mayores probabilidades de conseguir un embarazo exitoso. 

                                                                                                                                                                                                  Irene Herrero Gómez

FICHA ARTÍCULO

TITULO ORIGINAL DEL TRABAJO

Systematic Comparison of Bacterial Colonization of Endometrial Tissue and Fluid Samples in Recurrent Miscarriage Patients: Implications for Future Endometrial Microbiome Studies.

TRADUCCIÓN DEL TÍTULO

Comparación sistemática de la colonización bacteriana de muestras de tejido y fluido endometrial en pacientes que presentan aborto espontáneo recurrente: implicaciones para futuros estudios de microbioma endometrial.

REVISTA DE PROCEDENCIA 

Clinical Chemistry; Volume 64, Issue 12, December 2018, Pages 1743-1752.

AUTORES

Liu Y, Wong KK, Ko EY, Chen X, Huang J, Tsui SK, Li TC, Chim SS.

ENLACE AL ARTÍCULO

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30237148/