La importancia de la menstruación y la salud reproductiva

Previo al embarazo, el endometrio sufre un aumento en su espesor y vascularización haciendo del útero un ambiente idóneo para que se produzca la implantación del embrión. Si dicha implantación no ocurre, la capa del endometrio que ha sufrido el engrosamiento se desprende y es expulsada al exterior en forma de sangrado conocido como regla o menstruación.

Mestruación

El periodo menstrual ocurre de forma cíclica cada 28-38 días en todas las mujeres que se encuentran en edad fértil, con una duración de entre 3-7 días. Desde la primera regla o menarquia, que se situaba entre los 8 y 16 años, la mujer tiene una media de 50 años de fertilidad hasta que comienzan a aparecer los primeros síntomas de la menopausia o cese de la regla.

Durante los primeros años de ciclos menstruales, estos suelen ser irregulares con duraciones, flujo y frecuencias variables para acabar estabilizándose pasados 3 años. Sin embargo, las irregularidades menstruales que se mantienen pasado dicho intervalo de tiempo, pueden ser consecuencia de problemas hormonales, endocrinológicos, enfermedades generales, etc. La diabetes no controlada, el síndrome de ovario poliquístico, endometriosis, infección uterina crónica, un exceso de actividad física o trastornos alimenticios, son algunas de las causas subyacentes más comunes que generan periodos irregulares o ausentes, sangrados prolongados y dismenorrea o dolores menstruales. Seguir leyendo “La importancia de la menstruación y la salud reproductiva”

Reprogramación de células: un paso más cerca de tratar una grave causa de infertilidad

Investigadores de la Universidad del Noroeste (EE. UU.) han conseguido por primera vez dirigir la transformación de células madre en células uterinas sanas que podrían utilizarse para tratar la endometriosis y el cáncer endometrial.

Blog pronacera endometriosisEl útero es un órgano en continuo cambio en el que cada mes las células proliferan, se diferencian, mueren y se renuevan siguiendo ciclos hormonales. En este proceso, el tejido que recubre las paredes internas del útero, o endometrio, se prepara para acoger y sustentar un embrión. Para ello actúan esencialmente dos hormonas: estrógeno y progesterona. ¿Pero qué ocurre si las células del endometrio son incapaces de detectar y responder a las señales que les dan las hormonas?

El estrógeno provoca que las células del endometrio se dividan y el grosor de la pared aumente. Posteriormente, cuando ocurre la ovulación, la progesterona es responsable de que se secreten ciertas sustancias para hacer el entorno más atractivo para el embrión. Por último, si no hay implantación, las paredes se desprenden y se inicia la menstruación. Si este proceso falla, pueden aparecer trastornos como la endometriosis. Seguir leyendo “Reprogramación de células: un paso más cerca de tratar una grave causa de infertilidad”