Pronacera Therapeutics - Tus genes, los mejores expertos en nutrición

¿Conoces a las típicas personas que, teniendo una alimentación llena de bollería, azúcar y grasas se mantienen con una salud de hierro y otras que, comiendo saludablemente, los resultados de sus analíticas son de todo menos favorables? La respuesta a esta clara contradicción está en las variantes genéticas que cada persona posee, las cuales determinan la forma en la que el cuerpo responde a los distintos alimentos que tomamos.

Genómica nutricional

GENÓMICA NUTRICIONAL: NUTRIGENÓMICA Y NUTRIGENÉTICA

A pesar de sonar prácticamente igual, estos tres conceptos tienen connotaciones diferentes. En primer lugar, la genómica nutricional es la ciencia que estudia la relación entre el genoma humano, la nutrición y la salud, la cual a su vez presenta dos subdisciplinas, la nutrigenómica y la nutrigenética.

  • La nutrigenómica estudia el efecto o influencia que los nutrientes o componentes dietéticos contenidos en los alimentos tienen sobre el genoma (tus genes), proteoma (tus proteínas) y metaboloma (todas las reacciones químicas que tienen lugar en el cuerpo).
  • La nutrigenética, por su parte, estudia la forma en la que nuestro organismo responde a los distintos nutrientes de la dieta en función al perfil genético individual, es decir, a las variantes genéticas, también conocidas como polimorfismos. Además, también investiga cómo estos polimorfismos se asocian a enfermedades relacionadas con la nutrición, es decir, pequeñas variaciones en ciertos genes que puedan influir en la capacidad de metabolizar los alimentos y nutrientes, así como en la capacidad de inactivar y eliminar sustancias dañinas.

A pesar del actual auge de todas estas disciplinas, la genómica nutricional no es nada nueva, de hecho, ya en el siglo XX se sabía que, por ejemplo, enfermedades como la fenilcetonuria, la galactosemia, la celiaquía o la intolerancia a la lactosa, producidas por la alteración de un solo gen (enfermedades monogénicas), podían tratarse mediante dietas adaptadas con incremento o disminución de determinados nutrientes.

No obstante, la genética funcional centra su estudio en aquellas enfermedades causadas por la alteración de más de un gen (enfermedades poligénicas) y donde el factor ambiental influye de forma significativa, tal es el caso del cáncer o las enfermedades cardiovasculares, donde variaciones en genes del metabolismo de la vitamina B6, la vitamina B12, el café, las proteínas, los lípidos o la detoxificación hepática pueden incrementar el riesgo a desarrollarlas.

Genómica nutricional

GENES ANCESTRALES Y ALIMENTOS ACTUALES

Los hábitos alimenticios evolucionan más rápidamente que nuestros genes. Por un lado, tenemos alimentos que en tiempos pasados eran muy infrecuentes pero que ahora son de consumo diario. El ejemplo más representativo de esto son los lácteos y sus derivados, los cuales están presentes en cualquier alimento, incluso en aquellos que teóricamente no deberían tenerlos.

Por otro lado, en cuestión de unos pocos años han aparecido nuevos alimentos y sustancias a las que nuestros genes aún no han podido adaptarse. Esto genera bastante estrés a nuestro sistema inmunitario (el que nos defiende, pero también, el que nos produce alergias), el cual tiene que lidiar de forma casi diaria con diferentes sustancias poco familiares y decidir si son beneficiosas o perjudiciales para nuestro organismo, y en caso de ser dañinas, responder frente a ellas, razón por la cual el número de personas con alergias alimentarias es cada vez mayor.

Por último, no podemos olvidarnos de los alimentos procesados y refinados, los cuales pierden una buena proporción de sus nutrientes originales, como enzimas, vitaminas y minerales, perdiendo el valor nutritivo original, y a los que además se les añade sustancias con posibles efectos negativos para la salud, como aditivos, grasas de baja calidad o incluso plaguicidas.

¿DIETA A LA CARTA? UNA PERSPECTIVA DE FUTURO

Actualmente, el concepto de “dieta ideal” está derivando a “dieta personalizada”. En los últimos años, todas las recomendaciones nutricionales se han basado en pautas alimentarias dirigidas a la población general, obviando las características propias de cada individuo.

Cada persona es genéticamente diferente y, por tanto, reacciona, absorbe, metaboliza y elimina de forma distinta los nutrientes. Esta es la base sobre la que se asienta la nutrición y la genética, ya que la dieta más saludable para cada persona sería aquella adaptada a su perfil nutrigenético, es decir, a sus genes. Para obtener estas dietas personalizadas, la nutrigenética permitiría identificar y caracterizar las variantes genéticas que se asocian o que son las responsables de la respuesta diferenciada a determinados nutrientes y, a partir de ahí, elaborar una dieta propia adaptada a esas variantes. Sin embargo, a pesar de que esta idea de dieta es cada vez más mencionada, a día de hoy sería precipitado hablar de “dietas a la carta” ya que aún queda mucho por investigar.

EL PERFIL NUTRIGENÉTICO COMO HERRAMIENTA DE PREVENCIÓN

Los avances en genómica funcional han adquirido un creciente interés en los últimos años, sobre todo a la hora de desarrollar test que permiten detectar el riesgo a padecer una determinada enfermedad relacionada con la nutrición, mediante el estudio del perfil nutrigenético de cada persona, evaluando genes y polimorfismos implicados en diversas rutas de importancia nutricional y prediciendo qué alimentos incrementan o disminuyen el riesgo a desarrollar dichas enfermedades. Sin embargo, le genómica tiene muchas más utilidades, ya que, por ejemplo, descifrar y secuenciar el genoma de la microbiota intestinal es otro de los grandes objetivos en los que la genómica se pone al servicio de nuestra salud. Conocer los microorganismos que viven en nuestro intestino puede determinar nuestro estado de salud y ser el origen o consecuencia de numerosas patologías. Es importante destacar que, aunque estos test no son una herramienta de diagnóstico, su potencial predictivo es de gran ayuda a la hora de establecer posibles riesgos.

A pesar de que nos encontramos en los albores de la Genómica Nutricional, en un futuro no muy lejano será posible determinar la susceptibilidad individual a desórdenes y enfermedades que cada vez son más prevalentes, e implementar, por tanto, medidas orientadas a la prevención de dichas patologías. Todo esto permitirá mejorar la calidad de vida de las personas y tomar conciencia de la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos sobre nuestra propia salud.

En este sentido, desde Pronacera te ofrecemos una completa gama de test genéticos orientados a la salud nutricional como el test GeneXvitae, que analiza 107 variantes genéticas asociadas a requerimientos nutricionales específicos, sensibilidad a ciertos componentes de la dieta, incremento del riesgo de desarrollo de enfermedades complejas y la eficacia de determinados tratamientos farmacológicos, y el test de Microbiota Intestinal, que evalúa la proporción de las distintas poblaciones microbianas que cohabitan en nuestro intestino, así como la posible presencia de organismos patógenos.

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